"El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares" por Ransom Riggs

¿Le ha pasado mi estimado lector, que cuando la inspiración no se asoma, por más que Ud. tenga la intención de realizar determinada actividad, nomás no fluyen las ideas? Pues así andaba yo, con constipación en la tatema o bloqueo mental, como usted quiera llamarle, porque este libro que le presento a Ud. lo terminé de leer en la noche del 31 de Enero, unos minutos antes de empezar el mes de Febrero para ser exactos, y hasta ahorita estoy escribiendo la correspondiente reseña porque las musas de la redacción andaban de vacaciones las flojillas.

Pero heme aquí de regreso, trayendo para Ud. los mejores éxitos de ayer y hooooy… jajaja ok, no.

Este libro me lo envió hace ya un año mi prima Yerín, quien además de ser una excelente bailarina, es una asidua lectora y fan de mi blog (ay ajá). Debo confesar que comencé a leerlo y me dio hasta cierto miedo o “cosa” las fotos como la de la portada donde aparece la niña levitando, por lo que leí como 20 páginas y lo dejé a un lado para enfocarme en otro libro, retomándolo hasta este momento. Por cierto, se rumora que Tim Burton realizará la versión cinematográfica del libro, pero vaya Ud. a saber si sea cierto o no… al tiempo.

Pues resulta que sucede, que acontece, que esta historia es protagonizada por Jacob, quien vive en Florida y a quien de pequeño, le gustaba escuchar los relatos y ver las fotos que le enseñaba su abuelo de unos niños que fueron sus amigos en un tipo “orfanato”, donde él fue enviado por su familia en Polonia durante la segunda guerra Mundial para tratar de salvarlo de los nazis. Este “orfanato” estaba en una isla en Gales y era, según él, cuidado por un pájaro que fumaba pipa. Todos los niños que lo habitaban contaban con algún talento “peculiar” (levitaban, tenían dos bocas, eran invisibles, etc.), haga de cuenta que era un “Kids Freak Show” o la escuela del Profesor X para mutantes, excepto que los humanos convencionales no conocían de su existencia como en la serie de X Men. Con el paso del tiempo, Jacob ya no creía todo lo que le contaba su abuelo, además que en su escuela se burlaban de él cuando repetía dichas historias.

Ya siendo adolescente, Jacob se acostumbró a darle el avionazo a las fantasías de su abuelo, cuando éste le decía que lo estaban buscando los monstruos y que lo iban a encontrar. Hasta que un día, recibió una llamada de él diciéndole que necesitaba abrir el compartimento donde tenía escondidas sus armas, porque por fin lo habían hallado. Obviamente Jacob no le creyó, pero fue a verlo para asegurarse que estuviera bien. Cuál desagradable sería su sorpresa, al hallar su casa destrozada y a su abuelo moribundo en el bosque que se encontraba detrás de su patio. Pareciera que hubiera sido atacado por animales feroces. Antes de morir, su abuelo pudo decirle algunas palabras sin sentido, pero que Jacob decidió memorizar y guardar cual si fueran la última voluntad del anciano. Y de repente, lo vio… estaba entre los arbustos, y era igual de feo como lo había descrito el abuelo, era un monstruo que parecía obsevar de lejos su obra. Ya se imaginará el shock en el que entró nuestro protagonista, del cual no salió hasta meses después, cuando fue llevado ante el psiquiatra, porque de loco, no lo bajaban.

Una vez que pudo entrar un poco en razón, Jacob decidió tratar de darle sentido a las útimas palabras de su abuelo, por lo que basándose en una de esas pistas, encontró una carta que mandó una tal “Miss Peregrine”, donde le contaba que los niños seguían en el hogar en la Isla y que deseaban saber cómo estaba. Dicha carta no era tan antigua, pero a Jacob no le cuadraba que los amigos de su abuelo siguieran en ese “orfanato”, cuando ya estaban bastante creciditos. 

Y es así, que Jacob decide viajar a  Gales, para buscar a los amigos de su abuelo y poder encontrar respuestas a todas las interrogantes que rodeaban su muerte. Obviamente Jacob no viajó solo, sino que fue acompañado de su papá, quien tenía como hobbie, cambiar de hobbies y tratar de escribir libros sobre ellos. En esta ocasión, su nuevo pasatiempo eran los pájaros, por lo que pensó que ese viaje le permitiría estudiar el comportamiento de las aves de la Isla.

Al llegar a la Isla, Jacob decidió inmediatamente buscar el hogar de Miss Peregrine, sin embargo, éste se encontraba alejado del pueblo y no encontró a nadie que quisera llevarlo hasta ahí. Apenas si pudo lograr que un par de chicos locales lo acercaran lo más que se pudiera y le indicaran cómo llegar a su destino. Sin embargo, menuda fue su sorpresa al encontrar la casa destrozada y descuidada, ya que al parecer, fue atacada durante la segunda guerra mundial ¡y no hubo sobrevivientes! Pero ¿Y la carta que recibió su abuelo? ¿Quién la había enviado entonces? ¿Y qué pasó con los niños o no tan niños? Jacob decidió entrar a la casa y buscar respuestas a todas esas preguntas. Estaba en ello, cuando encontró a una niña que reconoció como amiga de su abuelo por las fotos que le mostrara años antes. La niña sin embargo, no lo recibió de buena gana y decidió huir. Jacob la persiguió hasta una especie de cueva, y después de pasar por un túnel, salió al mismo lugar donde había entrado, pero algo había cambiado: el clima era diferente, y la casa que hasta hace unos minutos había visto en ruinas, se encontraba en pleno esplendor y lleno de niños “peculiares”. 

Jacob se presentó como el nieto de Abe, de forma tal que no tuviera problemas y pudiera hablar con Miss Peregrine. Ella lo recibió y le explicó la razón por la que los niños seguían habitando la Isla. Resulta qe el día en el que la casa fue atacada, Miss Peregrine, quien también era peculiar y que podía convertirse en ave (yo me la imagino como la Nana McPhee), realizó un bucle en el tiempo para que ese día se repitiera cual película del “Día de la Marmota”, logrando con ello que los niños no crecieran y que pudieran seguir “vivos”. Además, le explicó el origen de los espíritus huecos, quienes eran los monstruos que habían matado a su abuelo, y le advirtió que podrían haberlo seguido y tratar de entrar en el bucle. 

Y bueno, creo que ya le conté la mitad del libro jejeje. Lo que resta es que Jacob decida si se queda a vivir en el bucle con sus nuevos amigos, o regresa a la vida ordinaria que hasta el momento llevaba (Y también si los monstruos se lo permiten). Este libro cuenta con una secuela denominada “Hollow City” y si alguien lo tiene y desea prestármelo, es más que bienvenido.

Le doy 3 4/5 estrellas en mi escala subjetiva, me entretuvo, se lee de forma rápida, y si alguien quiere leerlo, lo tengo de forma electrónica. ¡¡Saludos!!

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