"De qué hablo cuando hablo de correr" por Haruki Murakami

Creo que a todos nos ha pasado, que justo cuando no podemos hacer determinada actividad, vemos algo relacionado con ella por todas partes. Como cuando terminamos una relación romántica y aparece el nombre de nuestro ex hasta en la sopa. O justo cuando estamos enfermos se nos antoja esa comida que no podemos comer. Algo así me pasó con este libro… Pero antes de entrar a la reseña, le cuento mi breve historia run runnera.

Hace 2 años, me encontraba con depresión post-lonja después de haber nacido mi primer chilpayate. Uno cree en esas historias que la lactancia es mágica y te ayudará a bajar de peso por obra de Harry Potter y la Órden del Fénix, pero déjeme le cuento mi estimado lector, que si bien, puede ayudar un poco, tampoco es un producto milagroso digno de su infomercial. Así que mi amiga Lix, que para ese entonces ya era runner y viendo que andaba yo cual Tristeza de “Intensamente” tirándome al suelo y llorando al ver mi lonja, me inscribió a mi primera carrera de 5K, y en pocas palabras me dijo: Seño, ya está inscrita, póngase sus tenis, y vámonos a entrenar que ya no hay vuelta de hoja.

Pues ahí iba yo, a caminar/correr, porque no hacía deporte en serio desde la primaria, ya que no está Ud. para saberlo ni yo para contarlo, pero en esos tiempos antidiluvianos, yo pertenecía al equipo de atletismo en mi escuela y corría relevos de 4 x 100, 150 mts. planos y practicaba salto de longitud.

Y así comencé con esto de la “corredera”. En esa primera carrera Lix fue mi “pacer” e iba dándome consejos para no rendirme y llegar a la meta. Después de esa, vinieron otras carreras, todas de 5K porque yo sentía que mi cuerpo todavía no estaba preparado para dar el salto a una carrera de 10K. Cuando me sentí lista y comencé a prepararme física y mentalmente, me entero que estaba embarazada y tuve que postergar la realización de mi primera carrera de 10K, la cual finalmente pude correr hasta Abril de este año. Después de esa carrera, creo que rompí una barrera mental sobre lo que era capaz de hacer, así que me dediqué a entrenar de forma frecuente para ¿por qué no? correr eventualmente una carrera de 15K. Peeeeeeeeeeeero, que me lesiono, y desde hace 3 semanas ando como león enjaulado, medio deprimida, viendo a los corredores como niño en una dulcería, y yendo a mis terapias de rehabilitación.

Es en ese momento, cuando en una de esas visitas emocionantes que hago a Walmart (y en verdad me emocionan), vi este libro, y me dije: “Bueno, si no puedo correr, leamos sobre correr, igual y así entreno aunque sea mentalmente jejeje”.

Debo confesar y de forma avergonzada, que es el primer libro de Haruki Murakami que leo. Comencé a leer Tokio Blues hace algunos años, pero por alguna razón que no recuerdo, lo dejé abandonado a la buena de Dios. 

Como él mismo menciona sobre este libro, no es un ensayo sobre correr ni mucho menos, es un tipo de “memorias”, sobre su experiencia en esto de la corredera. Y es que, así como empezamos todos, un buen día de buenas a primeras comenzó a correr, hasta que se convirtió en un hábito, y hasta la fecha tiene la costumbre de correr un Maratón por año.

En este libro, Haruki describe desde la música que le gusta escuchar cuando entrena, el promedio de kilómetros que corre mensualmente (unos 300 aproximadamente. WHAAAAT??!), los lugares donde corre, los pensamientos que pasan por su cabeza cuando entrena, y es curioso darse cuenta, que aunque él es un corredor experimentado, siente lo mismo que un corredor amateur como muchos de nosotros, cuando a veces las voces de su cabeza se pelean diciendo “Ya no puedo”, y la otra le contesta “Ya te falta poco” y obligan al cuerpo a seguir avanzando.

Para mí leer este libro justo ahora que no puedo hacer ejercicio, fue muy inspirador, porque como él lo dice, la cuestión es fijarse metas, tratar de cumplirlas y llevar al cuerpo y a la mente al límite. Sabemos que cuando nos inscribimos a una carrera, no competimos contra los Kenianos, que son en mi caso, casi el 90% de los corredores que van más rápido que yo jejeje, sino que competimos contra nosotros mismos al tratar de reducir nuestro tiempo, o de alcanzar esa distancia tan deseada. Y bueno, si eso hacemos para una carrera, podemos trasladar ese hábito a otros ámbitos de nuestra vida, creo yo.

No puedo comentar nada más sobre el contenido del libro, porque hay que leerlo para vivirlo, pero me inspiró mucho mucho y por lo tanto, le doy 5 estrellas, SÍ, leyó usted bien, 5 estrellas, y si usted es runner y le falta inspiración, se lo puedo prestar. Si no es runner y quiere serlo, se lo puedo prestar. Si ninguna de las opciones anteriores le aplican, pero quiere leerlo, se lo puedo prestar. Y ahora sí, me he quedado en blanco… NO TENGO LIBROS QUE LEER. Así que se aceptan recomendaciones, sugerencias o que me presten un libro. 

Saludos.

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