"La hora de las brujas" por Nicholas Bowling


¡Ñaca, ñaca! Continuamos con la inercia de Halloween y Día de Muertos. Y es que aunque ya había terminado de leer hace días este libro, sigo con la depresión post viaje que me había impedido escribir la reseña… que por cierto, tengo pendiente una entrada en el blog sobre las librerías que visité en la gran Manzana ¡Estén atentos!


Este libro me lo prestó mi amiga Liz, que sigue proveyéndome de material ante la escasez del mismo (aunque eso fue antes que resurtiera el arsenal en NY, ahora lo que necesito es un nuevo librero querido Santa Claus). Esta es la primera obra de Nicholas Bowling, quien es además profesor y dibujante de cómics.


Corría el mes de Noviembre del año 1577, cuando Ellen escuchó golpes en su puerta y gritos de una turba que se apostaba fuera de su casa. Esta manifestación era encabezada por un guapo caballero llamado Hopkins quien era un caza brujas y la acusaba de pertenecer a un aquelarre. Ellen trató de defenderse sin éxito y fue condenada a ser quemada en la hoguera.


Sin embargo, el objetivo principal de Hopkins no era Ellen, sino su hija Alyce, por lo que decidió regresar a la casa de ésta a buscarla. Alyce efectivamente estaba escondida y cuando estuvo a punto de ser capturada, salió y lo apuñaló. Consciente de que había cometido un asesinato, salió huyendo hacia Londres como algún día le había indicado su mamá para buscar al verdugo John Dee y entregarle una carta.


Alyce al salir de casa sin provisiones para el viaje, fue encontrada a lo largo del camino y al ser vista sucia y desaliñada pensaron que se trataba de una enferma metal, por lo que fue llevada al manicomio de Bedlam donde permanecería más de un mes. Consciente que ella no padecía de sus facultades mentales pero también temerosa que la fueran a culpar de asesinato, Alyce era cautelosa en su comportamiento. Un día llegaron por ella dos personas enmascaradas y Alyce creyó que se trataban de los caza brujas que la estaban buscando, así que decidió escaparse.


Llegó a Londres con poca fuerza al no contar nada con qué comer, y debido a que su facha no le ayudaba mucho, era corrida de todos los puestos donde se acercaba a buscar comida, hasta que un muchacho llamado Solomon la rescató antes que desfalleciera y la llevó a una posada denominada “El Cisne” donde la señora Thomson, quien era la dueña del lugar se encargó de cuidarla.


Alyce estaba tan cansada que durmió durante dos días, cuando despertó se dio cuenta que escapó sin llevar consigo la carta que llevaría a John Dee, por lo que decidió buscar la forma de regresar a Bedlam para encontrarla. Solomon la ayudó, aunque no estaba muy de acuerdo. Alyce encontró la carta y se dio cuenta que Hopkins el caza brujas estaba en Bedlam buscándola… ¿pero cómo era posible si ella lo había asesinado? Y sobre todo ¿por qué la buscaban con tanta insistencia?


Resulta, y aquí viene la parte “mafufa” de la historia, que María Estuardo quien era prima de la Reina Isabel, y en ese entonces estaba encerrada por querer conspirar para quitarle el trono a la Chabela, era bruja y le había conferido poderes a Hopkins para que fuera su sirviente y le ayudara a buscar a Alyce…


La razón de tanta insistencia por encontrarla es todavía más “fumada”, pero bueno, eso yo ya no se lo contaré porque le quito la emoción a la trama.  El libro es entretenido, la historia diferente y se lee rápido, aunque sólo alcanza en mi escala 3 estrellas.


Saludos

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